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TEXTOS GRUPALES

Texto Grupal 6

Psicodrama Institucional

José Antonio Espina Barrio

GUPI@nexo.es

Psiquiatra del Centro de Salud Mental (1º Sector) del Centro de Salud y Especialidades Arturo Eyries del Insalud de Valladolid. Servicios de Salud Mental de la Exma. Diputación Provincial de Valladolid. Ex-Presidente de la Asociación Española de Psicodrama. Vicepresidente de la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y Coordinador de la Sección de Psicoterapias de de Grupo. Miembro de la International Association of Group Psychotherapy (IAGP).

Este trabajo es parte del capítulo 2.4.- Psicopatología institucional y Psicodrama, de su libro: “Psicodrama: Origen y Desarrollo”. Colección Psicología, Vol. 31. Amarú, Salamanca, 1995 (P. 216)

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1- LA INSTITUCIÓN A TRAVÉS DE LOS ROLES

Toda experiencia psicodramática en el seno de una Institución implica una serie de cambios. En ocasiones, no son asimilables y generan boicoteos, explícitos o implícitos, que acaban con el rechazo y la finalización del Psicodrama. Por lo tanto, se hace necesario un análisis previo de la Institución y detectar si los objetivos del grupo son compatibles con elcontexto en que se da.

SANCHEZ MUR y MORENO CHAPARRO (1986) informan sobre el trabajo psicodramático en diversos campos institucionales, siendo éstos determinantes en la evaluación, tanto de los psicodramatistas como de los participantes. De ahí la importancia de tener en cuenta la organización de la Institución y analizar la interrelación entre el grupo psicodramático y los subgrupos institucionales.

MORENO CHAPARRO y SANCHEZ MUR (1986) definen, en otro trabajo sobre Psicodrama e Institución, las siguientes etapas del proceso institucional:

  1. Lo instituído, como lo legislado
  2. Lo instituyente como lo dinamizador de lo anterior
  3. Institucionalización o el procedimiento por el que lo instituyente pasa a instituído
  4. preguntando al soñante por donde prefiere comenzar a asociar

En toda Institución viva se precisan de las tres fuerzas en un equilibrio dinámico. Si prepondera lo instituído, se rigidifica y esclerosa la Institución; con lo que no admite ningún cambio, ya que por mínimo que seaes vivido de forma amenazadora. Por el contrario, si es lo instituyente lo primordial, lo que acaece es una inseguridad basada en la carencia de límites que contínuamente son cambiados. Esto hace muy difícil los intercambios, la cohesión y la finalidad de una tarea común.

El aporte de espontaneidad que el Psicodrama procura es un catalizador de lo instituyente, pero se necesita calibrar si ese torrente va a ser contenido por la prensa de lo instituído.

Un análisis institucional requiere delimitar el campo de aplicación, sin obviar ningún factor de la triada: Equipo Terapéutico, Institución y Enfermo.

De las relaciones entre estos tres elementos y de la Personalidad Institucional va a depender el abordaje institucional.

No se pretende realizar un análisis institucional, sino una aproximación general al mismo que facilite acercamientos específicos a las instituciones que sean bien acogidos por ellas y las vivifiquen.

En el gráfico adjunto (MORENO CHAPARRO y HERREROS HERREROS, 1975, modificado para la ocasión) el Equipo Terapéutico está compuesto de Psiquiatra, Psicólogo-a, Diplomados y Personal Auxiliar; la Institución se divide en Entidad Física, Entidad Económica y Personalidad Institucional, que prefiero denominar Modo Relacional, ya que Personalidad Institucional parece muy genérico e indefinido; y finalmente el Enfermo con su Rol Social, Rol Familiar, Rol de Enfermo y Rol Institucional, optando por esta última denominación puesto que sirve para todo tipo de Instituciones, sean totales (Rol Internado de los autores citados) o ambulatorios: Rol de Asegurado en la Seguridad Social, Rol de Cliente en Entidades Privadas,etc.

Las relaciones entre estos factores van a depender de las que establezcan entre sí estamentos, roles, entidades, etc. y de la posición que cada elemento tenga en cada subsistema. Es muy diferente p. ej. que el Psiquiatra del Equipo forme parte también de la Institución, a que lo sea el Personal Auxiliar, como ocurre en Centros de propiedad religiosa.

En el Modo Relacional se incluye la manera en que la Institución toma decisiones y también la forma en que se comunica la Institución con otras similares o los criterios y acuerdos que existen entre las entidades de pertenencia de la Institución; cuestión que, por desgracia, es cada día más frecuente, con la fragmentación de los servicios públicos a cargo de entidades nacionales, autonómicas, provinciales y locales, dándose en ocasiones hasta tres niveles de gestión, los cuales parcializan el desarrollo de un servicio y dificultan las tareas de dirección.

Este diagrama institucional sirve para ubicar correctamente los fines de la terapia psicodramática y también para pronosticar su incidencia y efecto en los subgrupos institucionales. También es útil para discriminar a quienes va dirigido, lo que evitará esfuerzos y trabajos estériles. Se deja a un lado la clarificación de las relaciones institucionales, que requiere otro libro, pero se subraya su efecto beneficioso, sobre todo en crisis institucionales que implican los diferentes subsistemas o en el interior de éstos, p.e. conflictos entre Equipo e Institución o dentro de la institución o del equipo. La circularidad que envuelve el conflicto hace que su influjo se extienda desde el núcleo en que se produce a la Institución como entidad global.

2- EL PSICODRAMA Y LA FORMACIÓN

Casi todas las experiencias psicodramáticas institucionales que se conocen han pasado por un periodo previo de formación personal de los monitores, generalmente por el desconocimiento de las técnicas psicodramáticas y por las capacidades de preparación, modelado de rol y tratamiento de las escenas temidas que el Psicodrama posee (ESPINA BARRIO, 1986). Este aúna lo cognoscitivo con lo experimental, elementos indispensables en la práctica interpersonal y en la formación psicoterapéutica (MORENO CHAPARRO y SANCHEZ MUR, 1982).

La elección del grupo con el que trabajar puede ser clave. Valga como ejemplo la descripción del trabajo de PIñERO RAMIREZ (1972) en el Hospital Psiquiátrico de Sevilla, que contiene dos fases diferenciadas. En la primera, a raíz de una representación teatral a cargo de un grupo de teatro ajeno a la Institución, se inician diez sesiones de creación colectivas de grupo con enfermos. Esta teatroterapia mejora la sociabilidad de los pacientes y revisa sus relaciones familiares. En los actores, algunos de ellos estudiantes de Psicología, promueve una ruptura de las barreras normal-patológico.

Se evalúa como problemático lo puntual del trabajo y el rechazo del personal asistencial. Se evidencian las posibilidades de la dramatización como elemento de formación de los auxiliares psiquiátricos, para ello se basan en las experiencias de OSORIO y LEON en el Hospital Psiquiátrico de San Luis (Misouri); la de SCHUTZENBERGER y ROUQUETE del Hospital Psiquiátrico La Verriere y la de SANCHIS SINISTIERRA en 1973 en Zaragoza donde trabajó con Juegos Dramáticos como elemento indirecto de encuentro en grupo.

En la segunda, el grupo estaba formado por personal de la Institución (médicos, asistentes sociales, auxiliares y A.T.S. en prácticas) y ajeno (los componentes del grupo de teatro, estudiantes de Psicología, un psiquiatra, etc.) Este binomio dentro-fuera será el que marque una gran diferenciación grupal y se resolverá con la autoexclusión de los de fuera y el partido decidido que el monitor tomó por los de dentro.

El trabajo se hizo con juegos dramáticos que, a través de roles sociales paralelos, expresan las situaciones grupales. La existencia de dos subgrupos motivó que la cohesión se hiciera al final y la presencia de miembros ajenos incrementó las resistencias racionalistas que se dan en los estamentos técnico-médicos, asistentes sociales, etc. A pesar de los obstáculos, el Psicodrama incrementa la cohesividad de los componentes de la Institución y muestra la aplicación de esta técnica con los internados.

Entre los programas de formación en Instituciones destaca el del St. Elizabeths Hospital de Washington D.C. que, según BUCHANAN (1981), lleva más de 40 años de funcionamiento. Se basa en un Psicodrama Cuadrático que engloba Teoría de los Roles, Sociometría, Dinámica de Grupos y Teoría de los Sistemas Sociales. En el marco de la formación utiliza el Psicodrama en:

  1. Integración social en la clase con Sociodrama y Juego de Roles. Finalidad preventiva en Salud Mental
  2. Modelo “centrado en un tema” con el fin de incrementar la espontaneidad
  3. Programa de Formación Pagado
  4. Entrenamiento y consulta: Desarrollo de competencia y habilidades en Salud Mental, mejora de la Salud Mental y desarrollo de alternativas a los problemas planteados en este campo
  5. Entrenamiento y consulta en Psicodrama, Terapia de Grupo y Sociodrama. Duración 200 horas. Para profesionales en Salud Mental, en Judicatura y Libertad Provisional e Intervención en Crisis
  6. Intervención en Salud Mental para la Policía: Manejo de crisis familiares, etc
  7. Mejora de los roles de personal legal, enfermería, trabajos con drogadictos, hogares protegidos, etc

Este programa de prevención tiene una fuerte base práctica. En otro trabajo del mismo autor (1984) se cifra en 1900 pacientes internados y 2763 externos los beneficiarios de un programa de psicoterapia durante cuatro años. En él se expresan los acuerdos en 20 de los 24 items de una encuesta hecha al equipo y a los docentes sobre la efectividad del tratamiento aportado a los enfermos.

El entrenamiento en técnicas psicodramáticas proporciona un cambio en la percepción de uno mismo y su posición actual en el grupo, y se perciben más claramente las aplicaciones del Psicodrama (KELLY, 1976).

El aprendizaje moviliza una práctica basada en las relaciones interpersonales que, a menudo, se trasforma en una terapia psicodramática.

BIBLIOGARFÍA

  1. BUCHANAN D.R. y ENNEIS J.M. Forty-one years of psychodrama at St. Elizabeths Hospital, Journal of Group Psychotherapy Psychodrama and Sociometry, Vol. 34, 1981 (Pp. 134-147)
  2. BUCHANAN D.R. y BANDY C. Jungian typology of prospective psychodramatists: Myers-Briggs Type Indicator analysis of applicants for psychodrama training., Psychol. Rep., Vol. 55, Nº 2, October, 1984 (Pp. 599-606)
  3. BUCHANAN D.R. Program Analysis of a Centralized Psychotherapy Service in a Large Mental Hospital, Journal of Group Psychotherapy, Psychodrama and Sociometry, Vol. 37, 1984 (Pp. 32-40)
  4. ESPINA BARRIO J.A. La práctica del Psicodrama en las Instituciones, III Reunión Estatal de la Asociación Española de Psicodrama, Informaciones Psiquiátricas, Nº 106, 4º Trimestre, 1986 (Pp. 355-360)
  5. KELLY G.R. Evaluating a Psychiatric Hospital Psychodrama Inservice Training Program, Journal of Group Psychotherapy, Psychodrama and Sociometry, Vol. 24, 1976 (Pp. 8)
  6. MORENO J.L. Psicodrama, Vol. XIV, Buenos Aires, Hormé-Paidós, 4ª ed.,1978. (Traducido de la V.O. inglesa por Daniel R. Wagner).
  7. MORENO CHAPARRO J.L. y SANCHEZ MUR M. Comentarios sobre la formación en Psicoterapia Grupal en medio hospitalario, Informaciones Psiquiátricas, Nº 89, 1982 (Pp. 10)
  8. MORENO CHAPARRO J.L. y SANCHEZ MUR M. Psicodrama e Institución, III Reunión Estatal de la Asociación Española de Psicodrama, Informaciones Psiquiátricas, Nº 106, 4º Trimestre, 1986 (Pp. 309-316)
  9. MORENO CHAPARRO J.L. y SANCHEZ MUR M. Experiencias Psicodramáticas en distintos marcos institucionales, III Reunión Estatal de la Asociación Española de Psicodrama, Informaciones Psiquiátricas, Nº 106, 4º Trimestre, 1986 (Pp. 403-406)