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TEXTOS GRUPALES

Texto Grupal 5

Psicodrama de los sueños (Integración de psicoanálisis, psicodrama y Gestalt)

José Antonio Espina Barrio

GUPI@nexo.es

Psiquiatra del Centro de Salud Mental (1º Sector) del Centro de Salud y Especialidades Arturo Eyries del Insalud de Valladolid. Servicios de Salud Mental de la Exma. Diputación Provincial de Valladolid. Ex-Presidente de la Asociación Española de Psicodrama. Vicepresidente de la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y Coordinador de la Sección de Psicoterapias de de Grupo. Miembro de la International Association of Group Psychotherapy (IAGP).

Publicado en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, Vol. XI, Nº 38, 1991 (Pp. 197-201)

Se describen las aportaciones del Psicoanálisis, Psicodrama y Gestalt a la interpretación de los sueños. Se concluye con nuestra personal integración de las tres teorías y se presentan algunos ejemplos demostrativos de nuestro trabajo.

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1.- INTRODUCCIÓN

Vamos a intentar resumir las aportaciones que el Psicodrama y la Gestalt hacen al estudio y traducción de los sueños, que inició FREUD, S. en su celebre obra La Interpretación de los Sueños (1). Para ello trataremos las tres teorías por separado y en el orden citado, que además coincide, casualmente, con el seguido en nuestra formación. Este hecho no se contradice con nuestro acercamiento a los sueños bajo las tres miradas, pues tal es nuestra forma de trabajo, pero el revisarlas por separado discrimina más claramente el punto de vista de cada una, sus posibilidades, insuficiencias, indicaciones y contraindicacio nes; así como los distintos estilos al elucidar el significado del sueño, con una descripción del mismo y ejemplos de nuestra experiencia, que muestren más claramente como hemos interiorizado lo hasta ahora expuesto. Acabaremos con unas conclusiones respecto al Psicodrama de los Sueños, ya que últimamente es desde la Escena donde, de forma Individual y con más frecuencia en Grupo, trabajamos los sueños.

2.- PSICOANÁLISIS DE LOS SUEñOS

Sería injusto comenzar esta parte sin comentar nuestra admiración por la valentía y atrevimiento de FREUD por tomar como ejemplo un sueño transferencial propio, donde se cuestiona la omnipotencia terapéutica y cuyas asociaciones le llevan a revisar sus errores yatrógenos, con consecuencias nefastas para un amigo adicto y una enferma. Dejaremos de lado, por el momento, el Sueño de la Inyección de IRMA para narrar brevemente el desciframiento de los sueños tal y como lo cuenta en el libro citado (1) y resumen admirablemente LAPLANCHE J. y PONTALIS J.B. (2),los cuales denominan Trabajo del Sueño a “las operaciones que trans forman los materiales del sueño (estímulos corporales, restos diurnos, pensamientos del sueño) en un producto : el sueño mani fiesto”; es decir el efecto deformador recoge y transforma los diferentes componentes de la interioridad del sujeto o del peri mundo cotidiano que le rodea. La Interpretación sigue un proceso inverso, del contenido manifiesto pasa a descifrar el latente, por medio de asociaciones con cada uno de los trozos del sueño. No nos gustan las expresiones de versión truncada y correcta con que LAPLANCHE J. y PONTALIS J.B. (2), pág. 80 y 81, aluden a lo manifiesto o soñado por el paciente y a lo interpretado por el analista, pues es sabido que la traducción entre dos lenguajes distintos siempre es polisémica. Lo mismo ocurre con la interpretación de los sueños, via regia del inconsciente, que solo puntúa su discurso, por lo que en propiedad deberíamos hablar de interpretaciones del sueño, sin olvidar la diferencia entre la asociación y la magia, (1) nota 211; pues en la primera se ha “de confiar al propio sujeto del sueño el trabajo de inter pretación, no atendiendo sino a lo que al mismo se le ocurre sobre cada elemento onírico y no a lo que al intérprete pudiera ocurrírsele”, lo que concuerda con la regla psicodramática de que el Protagonista es el Guionista de la Representación. Es un trabajo de desciframiento, casi detectivesco, donde cada detalle es fundamental y ha de ser explorado, con un oído atento a los lapsus, resistencias, olvidos, etc. La tarea es apasionante, por lo incierto del resultado y las múltiples posi bilidades que en un análisis puede abrir, ya que los fantasías, temores y deseos pueden expresarse más fácilmente por la via indirecta de los sueños. Esto último no significa que el desci frar un sueño sea una tarea sencilla, pues requiere una facilidad para asociar sin grandes resistencias, lo que precisa de una fuerte alianza terapéutica, condiciones que no se suelen dar en muchos pacientes y que, en parte, son causantes de un cierto abandono de este trabajo.

Sin embargo FREUD en un apéndice posterior (3) flexibiliza la técnica de interpretación, procediendo a asociar de cuatro formas distintas:

  1. siguiendo el orden cronológico del contenido manifiesto.
  2. tomando un determinado elemento del sueño.
  3. asociando con las experiencias del dia anterior
  4. preguntando al soñante por donde prefiere comenzar a asociar

También advierte sobre las dificultades de interpretar frente una alta presión resistencial. Afirma que “el verdadero estado del conflicto sólo puede ser deducido teniendo en cuenta todas las manifestaciones restantes, incluso las de la vida diurna”, lo que subraya de nuevo la importancia del contexto en la detección de lo que subyace tras el sueño.

Si hasta ahora nos hemos detenido en el proceso de traducción psicoanalítica de los sueños, vamos a comentar algunas ideas en torno a la utilización de las mismas. Esta se desarrolla en el terreno de la comprensión de la realización de deseos que el sueño lleva consigo, para ello profundiza en el pasado, el cual otorga sentido al presente del sujeto. Este conocimiento no siempre penetra en él, de cara a un cambio en su situación existencial, y sobre todo no se proyecta en el futuro de una forma evidente; por más que en el sueño, realización de deseos, estén implícitos los bosquejos de nuestra vida y las alternativas a una continuada repetición. Volvemos al Sueño de la Inyección de IRMA, donde FREUD analiza magistralmente su pasado como psicoterapeuta, su relación transferencial con IRMA, pero deja de lado su sentido de futuro. Existen elementos del contenido manifiesto que hacen presagiar el final de FREUD, esta hipótesis aventurada por RODRIGUé E. (4) es comprobada por él de forma psicodramática. Para ello propone en un Taller representar el sueño y comentar las vivencias de cada uno en la dramatización, cuando FREUD explora a IRMA y descubre la gran mancha blanca y las escaras grisáceas no pudo por menos que pensar en la muerte, como muestran sus asociaciones: “Las escaras que cubren las conchas nasa les aluden a una preocupación mía sobre mi propia salud”…lo relaciona con la prescripción de cocaína a “un querido amigo mío, muerto ya en 1885″… Con estos comentarios hemos pasado insensi blemente de la interpretación psicoanalítica a la comprobación psicodramática, un tema muy querido por MORENO J.L. (5).

3.- PSICODRAMA DE LOS SUEñOS

Yo comienzo donde usted acaba, usted analiza los sueños en su consulta y yo permito que sean capaces de volver a soñar”, es una frase mítica puesta en boca del joven MORENO, frente al ya maduro FREUD. En contra de la opinión general,que ve una oposi ción entre psicoanálisis y psicodrama, nosotros vemos dos opues tos dialécticos, susceptibles de enriquecimiento mutuo. El creador del Psicodrama (5) y (6) comienza la escena con la descripción del dormitorio del protagonista e inicia la drama tización con el acto de irse a dormir, para desde el sueño,como si de un despertar imaginario se tratase, dar entrada al propio sueño. De la misma manera actúa ZERKA MORENO en los talleres de psicodrama, esta innovación nos proporciona mucha información acerca del soñante, no solo el dormitorio, sino tambien con quien duerme y que postura toma al dormir. En nuestra experiencia el ir al momento en que se soñó, a veces los sueños datan de hace años, nos facilita datos previos al contenido del sueño, como p.e. en un sueño que trataba sobre la independencia de una joven, esta lo soñó a los once años cuando dormía con una hermana mayor que se casó. En otro sueño de una mujer casada, al comenzar a dormirse, todo contacto físico de su marido era rechazado con un manotazo, que solo lo pudo ver cuando un Yo Auxiliar tomó su lugar y se viò desde fuera; el contenido del sueño se refería a la noche de bodas con su marido, las resistencias de la mujer requirieron que se tuviera que identificar con el zapato que la apretaba, para que su fracaso de pareja pudiera hacerse evidente, sin recurrir a las múltiples somatizaciones que la hacían peregrinar de psiquia tra en psiquiatra. Este volver a la noche del sueño sirve tambien como atemperación para la escena del sueño, de tal forma que el Protagonista se centre en su mundo personal, se olvide del públi co y se prepare adecuadamente para la acción.

El Psicodrama de los Sueños proporciona una conexión estrecha entre interacción y emoción por un lado, y emoción e imágenes por otro, lo que para LEUTZ G. (7) es la base del análisis exis tencial. Una vez que se comienza la representación del sueño, con Yo Auxiliares escogidos por el Protagonista, los roles que no sean bien desempeñados se corrigen mediante la Inversión de Roles, comprobandose las posibles discordancias entre la verbal mente referido y lo representado. Nosotros tendemos a hacer pasar al Protagonista por todos los Roles del Sueño, o al menos por los que tienen rasgos antagónicos, pues así se enriquece el material aportado a la hora de la Asociación de Escenas. En el sueño de la joven del párrafo anterior, el contenido se refería a un rapto de que era objeto por parte de una joven, alta, rubia, de fuerte personalidad, distante y fría, rasgos evidentes del Yo Ideal; pues bien la Inversión de Roles no solo mostró las partes narcísicas, sino que en un diálogo existencial, dio lugar al reconocimiento de dos posibilidades diferentes: aproximarse al Yo Ideal, con lo que de automarginación y soledad conlleva una tal postura o bien conservar su capacidad creativa de niña, como persona susceptible de dar y recibir cariño.

La representación no acaba con la puesta en escena del contenido manifiesto, como hemos visto la Inversión de Roles proporciona nuevas perspectiva a seguir. A veces son las distorsiones las que generan nuevas escenas. Este trabajo lo denomina mos Asociación de Escenas y no se reduce al campo de lo verbal, sino que estamos atentos a las manifestaciones físicas del sujeto y a toda la utilería escénica, elemento gestáltico que marca los límites del sueño. Las escenas que proporcionan estos indicadores son representadas, pues son los mojones que nos llevan a la Escena Latente o Escena Nuclear Conflictiva. Si este encadenamiento de escenas ha proporcionado un cambio en la visión del sueño, se anima al Protagonista a volverlo a soñar. Este resoñar, especialmente caro para ZERKA MORENO, es otro de los aspectos diferentes que queremos resaltar; el Protagonista es el Autor del Guión de la Representación, por lo que a él le compete volver o no al sueño manifiesto y cambiar lo según lo que se haya dado cuenta en las dramatizaciones. Se le da la oportunidad de trasformar lo acaecido y probarlo en el “aquí y ahora” de la escena. Esto permite que el sujeto pueda seguir soñando, pues los temores, amenazas, etc. son modificados por la acción en elementos más familiares y cercanos al protago nista. Evidentemente si durante el psicodrama no se ha producido un cambio suficiente, existen elementos del sueño que nos hagan pensar que es necesario seguir profundizando o si el Protagonista demanda dejar las escenas en un momento dado, se respeta esta resistencia y no se le invita a volver a soñar el sueño. Esta dramática de los sueños que sigue a la representación del sueño manifiesto, revela con extremada facilidad el contenido y los pensamientos latentes. De los aspectos intrapsíquicos se pasa a los interaccionales, donde es la vida cotidiana del sujeto, sus expectativas y deseos, lo que se evidencian, es decir se exterioriza de forma interactiva su propia intimidad, pero ,como afirma LEUTZ G.(7), “el reconocimiento del protagonista de la correspondencia entre el sueño manifiesto y las circunstancias de la vida no se alcanza mediante la interpretación, sino por su ‘experiencia de evidencia’ en psicodrama. En este contexto remar camos la frase de MORENO (1969): ‘La interpretación está en la actuación misma’.” Esto nos lleva en el Comentario Grupal a desanimar todo intento de desentrañar los entresijos del sueño del Protagonista, puesto que él ya se ha desnudado en la Escena, y estimulamos a compartir las vivencias que la representación del sueño y las escenas resonantes han surgido en los asistentes. Se arropa al Protagonista, se desentraña el sentido grupal del sueño y se abre la oportunidad de seguir dramatizando con escenas asociadas de los diferentes componentes del grupo.

La Discusión Grupal, tras la dramatización del sueño, es la última fase del Psicodrama de los Sueños, pero no por ello la de menor importancia. A lo ya expuesto en el párrafo anterior hemos de añadir que es el momento de reflexión tras la acción, donde lo soñado se ubica no solo en relación al pasado sino tambien de cara al futuro. El Protagonista se erige como Creador de su propia historia, más allá del señalamiento mágico del destino o la espera pasiva de las creencias, las cuales irresponsabilizan al hombre como sujeto de su argumento existencial.

4- TERAPIA GESTÁLTICA DE LOS SUEñOS

Hay veces que en el sueño lo interaccional no es tan evi dente o se encuentra ausente. Un caso claro es cuando en el sueño no existen personajes (reales o imaginarios, humanos, animales o fantásticos), sino tan solo objetos inanimados. El psicodrama clásico, tal y como lo hemos descrito aquí no es suficiente y precisa de otras aportaciones como son las de la Gestalt.

En primer lugar no detendremos en el enfoque gestáltico, tal y como lo entiende PERLS F. (8) y después en el tema especifico de los sueños (9), para acabar, en el siguiente epígrafe, con nuestro abordaje psicodramático, fruto de nuestra formación en el Instituto de Técnicas de Grupo y Psicodrama, con POBLACION P. y de nuestra experiencia en grupos de terapia y de formación.

Comenzaremos por el concepto de homeostasis o autorregula ción, que en (8) define como “el proceso mediante el cual el organismo interactúa con su ambiente.”…”El organismo también tiene necesidades de contacto al igual que necesidades sicológi cas. Estas se experimentan cada vez que el equilibrio sicológico se perturba, al igual que las necesidades fisiológicas se sienten toda vez que el equilibrio fisiológico se ve perturbado. Estas necesidades sicológicas son lo que podríamos llamar la contrapartida sicológica del proceso homeostásico.” Más adelante señala que “al formular este principio en términos de la sicología de la Guestalt podemos decir que la necesidad dominan te del organismo en cualquier momento, se convierte en la figura en primer plano y las demás necesidades retroceden, al menos temporalmente, al fondo.”….”Para que el individuo satisfaga sus necesidades, para crear o completar la Guestalt, para pasar a otro asunto, tiene que ser capaz de sentir lo que necesita y debe saber cómo manejarse a sí mismo y a su ambiente, ya que incluso las necesidades puramente fisiológicas pueden ser satisfechas únicamente mediante la interacción del organismo y el ambiente.” La descripción de este proceso dentro de la psicoterapia tiene muchas similitudes, desde lo individual, con el Modelo Teórico de la Evolución Longitudinal de Grupos Psicodramáticos, que nosotros hemos definido (10), tal y como se expresa en (9) :”En terapia, este tipo de autorregulación es muy importante porque lo emer gente, lo inconcluso, saldrá a la superficie. No tenemos que cavar, está todo ahí y se puede mirar de la siguiente manera: desde adentro, alguna figura emerge, surge, viene a la superfi cie, luego sale al mundo externo, alcanza lo que queremos, vuel ve, asimila y recibe. Algo nuevo surge y de nuevo el mismo proce so se repite.” Todo lo cual entra de lleno en el potencial de autorrealización del ser humano, tal y como lo preconiza el Psicodrama y toda la Psicoterapia Humanista. Dentro de una idea holísta del ser humano, el cual se concibe como un ser unificado, desechando la antigua división mente-cuerpo. En cuanto a los aspectos terapéuticos, se basa, como el Psicodrama, en las técnicas activas, con un movimiento de contac to retiro respecto a lo conflictivo, que permite darse cuenta de lo que se evita, trabaja en el aquí-ahora de una forma emocio nal: “No basta con recordar un incidente del pasado, uno tiene que volver a él sicodramáticamente. Del mismo modo que hablar de uno mismo es una resistencia en contra de vivenciarse uno mismo, así tambien la memoria de una experiencia -sencillamente hablar acerca de ella- la deja aislada como un depósito del pasado, tan falta de vida como las ruinas de Pompeya.” (8) pág. 73. Sigue un trabajo por capas, que gráficamente denomina pelando la cebolla.

En cuanto al trabajo de los sueños pide “al paciente que se identifique con todas las partes de su sueño, intente darse cuenta de la paradoja que representa y la resuelva” (8) pág. 66. Considera que “todas las partes diferentes del sueño son fragmen tos de nuestra personalidad. Ya que nuestro objetivo es hacer de cada uno de nosotros una persona entera, unificada, sin conflic tos; lo que debemos hacer es juntar todos los fragmentos del sueño. Debemos reposeer estas partes proyectadas, las partes fragmentadas de nuestra personalidad. Debemos reposeer el poten cial escondido que aparece en el sueño” (9) pp. 78-79. Es decir en el sueño se encuentran todos los elementos para captar su sentido, lo único necesario es retomarlos a través de la expe riencia que supone la identificación con cada uno de ellos, así la figura -contenido manifiesto- y el fondo -contenido latente- son abarcados en su totalidad. Este trabajo evita la repetición que se manifiesta por el “carrusel del atascamiento” y que ocurre cuando el conflicto se haya irresuelto.

Destacamos la búsqueda de polaridades en este trabajo, pues al ser una terapia integradora el representar los opuestos: perro de arriba, perro de abajo o el fanfarrón y el insignificante o, como decimos en psicodrama, rol y contrarrol; se favorece el darse cuenta sobre lo que uno está haciendo y las posibilidades de cambio que tiene a su alcance.

5- TERAPIA PSICODRAMÁTICA DE LOS SUEñOS: UN ACERCAMIENTO INTEGRADOR

Si los sueños van a ser investigados en un Seminario mo nográfico sobre el tema, preferimos empezar con un precalentami ento inespecífico grupal. Los participantes van tomando contacto con el espacio imaginario de la escena y posteriormente se les pide que busquen un lugar donde echarse en decúbito supino, cierren los ojos e inicien una relajación respiratoria y muscu lar. Una vez que se encuentran relajados, símil del dormir, se les pide que recuerden los sueños que les venga a la mente, que se recreen en ellos, sus componentes, el espacio, el tiempo, etc.. Finalmente se les invita a incorporarse, juntarse por corrillos, contarse los sueños y elegir uno para dramatizar. Esta forma, que vimos realizar a LEUTZ G., tiene la ventaja de que los subgrupos y el grupo en conjunto hace una elección sobre los contenidos a trabajar, lo que para nosotros es algo importante; sin embargo no es la única y p.e. PERLS F. en (9) propone un diálogo con el rol del sueño, en el cual el sujeto se identifica con él y desde el mismo habla al grupo, vean sus instrucciones: “Me gustaría que cada uno representara el rol de su sueño, tal como ‘yo vengo muy rara vez a ti y cuando lo hago, lo hago en pequeños fragmentos’ o de cualquier modo que vivencien el sueño. Quiero que sean el sueño. Que inviertan el rol, de modo que sean el sueño, y le hablen a todo el grupo, como si fueran el sueño hablándole a ustedes mismos.” (Pág. 233)

Cuando el sueño surge en un grupo de terapia, antes de iniciar la dramatización detectamos si el contenido es resonante para el grupo, para ello pedimos la opinión del grupo acerca del sueño relatado. Se favorecen los sueños asociados, así como las asociaciones grupales con el material expuesto. Todo lo cual nos permite concretar quien va a ser el Protagonista, que en nuestra concepción es el emergente grupal. Una vez que ha salido el Protagonista comenzamos a pasear con él por la Escena, esto nos sirve como atemperación nuestra, pero la repetición de lo soñado nos da pautas para continuar, pues en este diálogo itinerante conocemos nuevos datos acerca de lo que rodea a lo onírico: ¿Cuando lo soñó?, ¿Con que frecuencia?, ¿Donde?, etc.. Optamos por comenzar con el dormito rio y el momento de acostarse si:

  1. El protagonista no se encuentra preparado para la acción y necesita mástiempo de preparación
  2. De lo informado se deduce que ese espacio tiene que ver con situaciones internas o relacionales que se reflejan deformadamente en el sueño manifiesto
  3. Como una información más dentro del proceso de desciframiento del sueño, sería una dramatización diagnóstica.

Si por el contrario el sujeto está preparado o el contenido del sueño no parece relacional, pasamos directamente a la representación. Estas no son reglas fijas, ya que a veces mezclamos los dos aspectos, es por ello que pasamos a comentar algunas dramatizaciones, pues la respuesta espontánea surge en el momento de la acción.

Retomamos el sueño de la mujer casada del apartado tres, donde el mostrarnos su dormir nos dio mucha información, sin embargo al representar el sueño, la boda con su marido, las inversiones de roles no proporcionaban información significativa, pues su resistencia era grande. Fue un detalle físico nimio, el zapato que la apretaba, el que nos dio la pauta de trabajo; al pedirle que se identificara con él pudo expresar todas las ambi valencias que suponía su pareja, a la que un alto nivel de ex igencia y una intolerancia a la frustración daban la expresión de su fracaso existencial y la apertura a otras opciones que no fueran lasquejas somáticas reiteradas.

En el transcurso de la escena el Terapeuta ha de estar atento a todos los factores y uno de ellos es el no verbal, pues la concreción y maximización de un iniciador corporal, tal y como lo define BUSTOS D.M. (11), conecta los niveles ideativos y emocionales, así le ocurrió a una médica soltera que mientras representa su sueño en el que, estando de guardia, un enano que ha perdido su mano le pide que le dé la suya. Observamos que mantiene su mano derecha aferrada a la muñeca de la izquierda.

Pedimos que exagere esta postura, se da cuenta de la amputación y la animamos a que se identifique con su mano cercenada. De este proceso sale una escena parental en la que se cuestiona su independencia, de nuevo ha de sacrificarse por otros. Finalmente se vuelve al contenido manifiesto donde se resueña lo inicial y ella puede oponerse a la demanda de sacrificio.

El psicodrama del sueño tiene casi siempre un componente aglutinador, como en el caso del psicótico, ya referido en un trabajo nuestro (12), que representó un sueño en el que solo había dos armarios de madera, al identificarse con ellos sale su disociación y reunificación al darse cuenta de que ambos son de la misma madera. No siempre el sentido es tan evidente por lo que nos detendremos en un último ejemplo que muestra nuestra forma de proceder. La protagonista vive en pareja y tiene una hermana que padece trastornos afectivos psicóticos, en el sueño van los tres caminando por el campo, llegan a un precipicio, los dos delante y su hermana detrás, su pareja se asoma y cae. Al bajar ven que está muerto en una especie de lodazal, él se encuentra limpio y con las gafas intactas, alrededor hay una tribu primitiva. La primera escena es el dormitorio de la pareja, al empezar el sueño la pedimos que invierta roles con su hermana y la pareja, incluso cuando está muerta. Nada de esto parece resultar, por lo que optamos un trabajo gestáltico y la pedimos que haga de precipi cio, se defina y explique para qué está ahí. Salen datos útiles, pero no suficientes para una traducción, tiene que ver con el límite, pero no es el duelo, ya elaborado en otras sesiones en que se representó la muerte de su padre; hay algo que nos llama la atención y que trasciende la precipitación y son las gafas de su compañero. Pedimos se identifique con ellas y surgen todos los temores de ser abandonada, despreciada por otra más joven, etc. De esta forma se dio cuenta de lo que subyacía a su sueño y mantenía en la provisionalidad una pareja estable. Hemos hablado de límites, pues bien el simbolismo de los sueños se hace evidente cuando se representa, como aquel sueño en el que se escenifica una comida familiar, la madre pone en la mesa marisco y ordena a los hijos que coman todo menos la línea negra central. La identificación con la comida señala la libertad y limitaciones que el crecimiento y la maduración exigen.

BIBLIOGARFÍA

  1. FREUD, S. La Interpretación de los Sueños, Tomo II, “Obras Completas”, Madrid, Biblioteca Nueva, 1972. (Traducción de la V.O. por Luis Lopez-Ballesteros, 1ª ed. 1900).
  2. LAPLANCHE J. y PONTALIS J.B. Diccionario de Psicoanálisis, Barcelona, Labor, 1ª ed. 1971, 1ª reimp. 1977 de la 2ª ed. 1974. (Traducido de la V.O., 2ª ed., 1968, por Fernando Cervantes Gimeno).
  3. FREUD S. Observaciones sobre la Teoría y la Práctica de la Interpretación Onírica, Tomo VII, “Obras Completas”, Madrid, Bilioteca Nueva, 1972. (Traducción de la V.O. por Luis Lopez-Ballesteros, 1ª ed. 1923).
  4. RODRIGUé E “El Sueño de la Inyección de IRMA”, taller de Las Primeras Jornadas Psicoanálisis-Psicodrama, Barcelona, 23 al 25 de Mayo, 1980.
  5. MORENO J.L. Psicoterpia de Grupo y Psicodrama, “Biblioteca de Psicología y Psicoanálisis”, México, Fondo de Cultura Económica, 1ª reimp., 1975 de la 1ª ed., 1966. (Tra ducido de la 1ª ed. en V.O. de 1959por Armando Suárez).
  6. MORENO J.L. Psicodrama, Vol. XIV, Buenos Aires, Hormé-Paidós, 4ª ed.,1978. (Traducido de la V.O. inglesa por Daniel R. Wagner).
  7. LEUTZ G. “The Psychodramatic Treatment of Dreams”, Group Analysis, Vol.19, 1986.
  8. PERLS F. El enfoque guestáltico y Testimonios de Terapia, Santiago de Chile, Cuatro Vientos, 2ª ed. 1976. (Traducido de la V.O. de 1973 porFrancisco Huneeus).
  9. PERLS F. Sueños y Existencia-Terapia Gestáltica, Santiago de Chile, 7ª ed., 1988, 1ª ed. 1974. (Traducido de la V.O. de 1969 por FranciscoHuneeus).
  10. ESPINA BARRIO J.A. “Concepción teórica de la evolución longitudinal de los Grupos Psicodramáticos”. Comunicación Libre al IV Congreso Nacional de la A.E.P. Madrid, 5 y 6 Diciembre de 1987. Publicado en InformacionesPsiquiátricas,Nº 115, 1º Trim., 1989.
  11. BUSTOS, D.M.Nuevos Rumbos en Psicoterapia Psicodramática- Individual,Parejas y Grupo en función social, La Plata (Argentina), Momento,1985.
  12. ESPINA BARRIO J.A. “Aproximación Psicodramática a las Psicosis”,Revista de la A.E.N., Año IX, Nº 29, Abril- Junio 1989