logo apag

ARTICULOS SOCIOS

FORMACIÓN EN GRUPOANÁLISIS DE LA FUNDACION OMIE EN BARCELONA: CUIDAR-NOS Y RECREAR ESPACIOS DE SALUD

Artículo presentado  en 42 Symposium SEPTG celebrado en Caldes de Montbui (Bardelona) del 16 al 19 de abril del 2015.

Autores: María del Rosario Arias Cebrián, Psicóloga, Grupoanalista*Segundo de Miguel Gimeno, Psiquiatra,Grupoanalista*; Maite Ayerra Michelena, Psicóloga, Grupoanalista*; Miguel Pérez  Silva, Psicólogo, Grupoanalista*

*Equipo docente de la Fundación OMIE Barcelona.

*Fundación OMIE Barcelona; omiegruposbcn@gmail.com

RESUMEN

En el presente trabajo describimos el desarrollo del Máster en Psicoterapia Analítica Grupal, de la Fundación OMIE en colaboración con la Universidad de Deusto.

Este programa está destinado a formar a los profesionales que deseen aplicar las técnicas grupales de orientación grupo-analítica en diversos campos.
Los objetivos son: a) capacitar al alumnado para aplicar la técnica grupo-analítica en sanidad y salud mental, intervención social, educación y organizaciones; b) analizar en profundidad los fundamentos teóricos de los modelos y enfoques grupales, entendiendo la relación existente entre individuo, grupo e institución y c) posibilitar una mayor integración individual y una experiencia terapéutico-formativa por medio de un contexto grupal.
La metodología aplicada es el formato en bloques. Cada bloque se desarrolla a lo largo de un fin de semana, ocho por curso académico. Todas las actividades se abordan desde lo grupal. El grupo es el instrumento fundamental, tanto el vivencial, con el espacio de práctica clínica, y el espacio de teoría. Se trata de facilitar el aprendizaje mediante la experiencia emocional. Esta metodología supone una forma de psicoterapia personal e institucional que promueve profundos cambios.
Desde su inicio hasta la actualidad, han pasado por la experiencia formativa 450 alumnos con un índice de abandonos muy bajo. El Máster se ha mostrado como una formación fundamental para aquellos profesionales que deseen formarse en psicoterapia de grupo, ya que les permite no sólo el aprendizaje del manejo de los instrumentos de terapia de grupo, sino también una experiencia dinámica interpersonal, que les ayuda en lo profesional y en lo personal.
Palabras clave: Psicoterapia de grupo, Grupoanálisis, matriz, formación grupal, comunidad terapéutica-didáctica.

ABSTRACT
In this paper we describe the development of the Master in Group Psychoanalytic Psychotherapy, of the OMIE Foundation in collaboration with the University of Deusto.
This program is meant to train professionals who wish to apply the group techniques of group-analytic orientation in various fields.
The objectives are as follows: a) To train students to apply group-analytic techniques in healthcare and mental health, social intervention, education and organizations; b) to thoroughly analyze the theoretical fundamentals of the group-analytic models and approaches, understanding the relationship between individual, group and institution and c) to enable a greater individual integration and therapeutic-formative experience through a group context.
This course is structured and divided in blocks. Each block is developed over a weekend, eight weekends per academic year. All activities are discussed in group. The group is the fundamental instrument both experiential, with room for clinical practice, and theoretical. This is to ease learning through emotional experience. This methodology involves a kind of personal and institutional psychotherapy that promotes profound changes.
From its beginning until the present day, 450 students have gone through the training experience with very low dropout rate. The master has proven to be an essential training for professionals who wish to be trained in group psychotherapy, as it allows them, not only learning how to manage group therapy tools, but also to take part in an interpersonal dynamic experience that helps them professionally and personally.
Keywords: Group Psychotherapy, Group Analysis, matrix, group training, therapeutic community didactic.

1- INTRODUCCIÓN

La Fundación O.M.I.E. (Fundación Vasca para la Investigación en Salud Mental), es una Institución creada en el año 1979 cuyos objetivos son la promoción de la investigación en el área de la Salud Mental, la contribución en las tareas formativas de los profesionales de la salud y aquellos otros interesados en este campo, y el trabajar en la sensibilización de la población en general acerca de los problemas relacionados con la salud mental. (Guimón, 2010).
Los programas de formación en Psicoterapia de Grupo de la Fundación OMIE surgen en el contexto de las transformaciones asistenciales generadas por la reforma psiquiátrica y la inauguración del Servicio de Psiquiatríaa del Hospital Civil de Basurto (1973). En aquella época no existía una formación nacional reglada para profesionales de la Salud Mental. (Guimón, 2010).
En el año 1976 un grupo de profesionales liderados por Juan Campos, Fernando Arroyabe, José Guimón, con el auspicio del Institute of Group Analysis, organizan los primeros programas formativos (Guimón, 2010).
La Fundación OMIE, a través de su Instituto de Grupoanálisis (IGA) creado en 1985 fue uno de los Institutos fundadores de la European Group Analytic Institutions Network. Organización resultante de aunar los criterios de los programas formativos de los numerosos Institutos de Grupo Análisis procedentes de los diversos países Occidentales que lo integran.
Dicha fundación a primeros de los años ochenta estableció un acuerdo con la Universidad de Deusto por el que se hacía cargo de la organización de diversos programas formativos entre ellos el Máster de Psicoterapia Analítica Grupal. La Universidad aportaba el reconocimiento académico de los mismos.
La realización de los programas recae en dos equipos, el de Bilbao y el de Barcelona, ambos bajo la dirección del Dr. J. M. Ayerra. Dichos programas han ido evolucionando a lo largo de más de treinta años de manera diferente a partir de las diversas experiencias y circunstancias que han rodeado a sus componentes. Ambos son semejantes entre sí y similares a los programas que ofrecen otros Institutos Europeos. En cualquier caso, ambas formaciones se ajustan bastante a los requisitos del Instituto de Grupoanálisis de la Fundación OMIE.

1.1.- LOS PROGRAMAS FORMATIVOS EN BARCELONA
El programa formativo en Barcelona, se realiza bajo el formato de bloques. La formación en bloques responde mejor a la realidad laboral de muchos alumnos y tras años de experiencia se revela como el más eficaz. Los grandes intervalos son tolerados por los miembros del grupo, pudiendo deberse este hecho a que son personas en formación y no enfermos (Guimón, 2010).
Desde el comienzo hasta la actualidad, los programas se han ido modificando adaptándose a los requerimientos académicos y como resultado de la madurez de la propia experiencia, en línea con las ideas de Ayerra (2008): “en el movimiento evolutivo nada desaparece, todo se transforma, en cada movimiento, se integra una parte que adquiera un grado de estabilidad mucho mayor, quedando fijadas y permaneciendo en el tiempo; coexistiendo con una parte inestable y móvil en permanente movimiento, en la que en realidad se producen los cambios a través de esos pequeños o grandes terremotos denominados crisis que implican cataclismos entendidos como regresiones, en los que nuevas combinaciones se posibilitan en un intento de aumentar la parte integrada y fija, discurriendo en el transcurrir del tiempo, hacia una experiencia más evolucionada y compleja”
Actualmente, la Fundación OMIE en colaboración con la Universidad de Deusto, ofertan el Máster en Psicoterapia Analítica Grupal, como máster propio de la Universidad de Deusto.
El proceso de formación cumple con las directrices de la declaración de Bolonia con la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). El plan Bolonia fomenta el trabajo en grupo, basándose en los beneficios que éste tiene para el aprendizaje del alumno, al emular las condiciones laborales y fomentar la cooperación y la interacción. Todas las actividades que se realizan tienen como eje fundamental el trabajo grupal.
Un aspecto fundamental se basa en que, junto a los conocimientos racionales propios de todo programa universitario, se enfoca a un aprendizaje emocional.
El dispositivo creado para la formación es grupal porque la institución es un grupo, al igual que el equipo terapéutico, y porque nuestros desarrollos trascienden a lo individual. Todo proceso de individuación del ser humano es un proceso de socialización ya que son los otros los que nos constituyen en nuestra mente.
En el texto revisamos los conceptos que a modo de pilares han sido referentes en nuestra práctica grupoanalitica y las señas de identidad del Máster en Psicoterapia Analítica Grupal de Barcelona.

2.- OBJETIVOS
a) Capacitar al alumnado para aplicar la técnica grupo-analítica en sanidad y salud mental, intervención social, educación y organizaciones.
b) Analizar en profundidad los fundamentos teóricos de los modelos y enfoques grupales, entendiendo la relación existente entre individuo, grupo e institución.
c) Posibilitar una mayor integración individual y una experiencia terapéutico-formativa por medio de un contexto grupal.

3.- MARCO TEÓRICO
El equipo docente y alumnos funcionan como comunidad terapéutica-didáctica. Se parte de una visión holística del ser humano. En el grupo se trata al individuo en el contexto de una situación global, representado por el grupo y sus fronteras. De acuerdo con Foulkes (2006), se considera al hombre como punto nodal. El individuo no es un ser aislado, sino que forma parte de una red de relaciones a las que está vinculado y que emerge dentro del grupo. El conjunto de relaciones, conscientes e inconscientes, que se van produciendo en los espacios formativos de que consta la experiencia, los vivenciales (Grupos Pequeños y Grupos Grandes), los de supervisión (Práctica Clínica) y los de teoría (Grupo de Teoría), van configurando lo que en Grupoanálisis se conoce como matriz, (Foulkes, S.H., Anthony E.S., 2007).
El equipo de profesionales que conducen cada actividad trabaja para dar un sentido a la totalidad de los fenómenos que provienen del conjunto de experiencias personales. El análisis y la reflexión sobre los fenómenos que se producen como resultado de las relaciones que se van estableciendo en cada una de las actividades, posibilitan que el equipo de profesionales que lo conducen trabaje para dar sentido a la totalidad de esos fenómenos.
La articulación y elaboración de todas estas vivencias permite asegurar una base personal y técnica suficiente para el posterior desarrollo profesional en este terreno.
El cambio profundo de los seres humanos requiere de una experimentación reflexiva, implica pasar de un proceso primario, de una experimentación afectivo-emocional, a un proceso secundario; en el que la razón y la emoción quedan integradas. En cada uno de estos espacios el trabajo grupal se desarrolla tratando de integrar estos dos niveles. El trabajo grupal facilita que los miembros del grupo alcancen, lo que Fonagy (2006) denomina mentalización, la habilidad para entender los estados mentales propios y los de los otros.
La experiencia formativa del máster, está en consonancia con lo que sostiene Guimón (2003) “es necesario para el futuro psicoterapeuta de grupo seguir una experiencia personal en psicoterapia de grupo puesto que esto le permite comprender ciertos aspectos de su personalidad “exentos de conflicto” (actividad-pasividad, masculinidad-feminidad, entusiasmo-retención, masoquismo-sadismo, tolerancia-intolerancia, paciencia impaciencia, etc.)” .
Si se parte de que la idea fundamental en la formación en psicoterapia de grupo es la experiencia en un grupo, el programa formativo del máster cumple con las exigencias que Campos (1989), siguiendo a Foulkes, define los cuatro elementos en los que se fundamente la formación Grupoanalítica: “El análisis personal en grupo grupoanalitico de un mínimo de tres años, supervisión en grupo pequeño basada en la conducción de grupos psicoterapéuticos y la observación activa, seminarios teóricos-prácticos y de lectura en grupo pequeño, conducidos didácticamente en líneas grupoanaliticas, y sesiones científicas conjuntamente con todos los miembros, alumnos y docentes”.

3.1.-LA FORMACIÓN EN BLOQUES: Los grupos formativos.

3.1.1.-Grupos vivenciales: dos son los tipos de experiencia grupal que forman parte del curso.

a) Grupo pequeño: consiste en seis encuentros de 90 minutos de duración durante cada fin de semana, en los que se trabaja con lo que libremente aportan los participantes. El objetivo es profundizar en la propia experiencia grupal, en las dificultades que encontramos en nuestra relación con el otro para compartir nuestras experiencias personales y en conectar con los afectos que emanan de esas mismas experiencias. Todo lo que se habla en el grupo es confidencial. Dicha experiencia grupal viene dirigida por un conductor que se acompaña de un observador.
En estos grupos, los principales instrumentos del profesional-conductor del grupo son: el análisis de las interdependencias, las transferencias individuales y múltiples, la confrontación, la aclaración, la interpretación, la validación consensuada. Estos elementos no son solo de uso exclusivo del conductor, también los miembros del grupo hacen uso de ellos, ya que en Grupoanálisis “es una forma de psicoterapia por el grupo, incluyendo al conductor” (Foulkes, 1976). Todo este trabajo posibilita acceder al inconsciente en un contexto de seguridad, fiabilidad y confianza básica, la mente se abre y aparecen muchas asociaciones de unos con otros mediante la resonancia, posibilitando que muchas de las situaciones de las que sufrimos, puedan encontrar un sentido a través de los otros. Por analogía, el grupo funciona como el grupo familiar primario, y actúa como un grupo madre que contiene (Bion, 1986), posibilitando que ansiedades y conflictos puedan ser elaboradas.

b. Grupo grande: Cómo se ha expresado anteriormente, una parte fundamental en el programa del máster, es el aprendizaje emocional, y el grupo grande es uno de los instrumentos fundamentales. Para Ayerra (2013), “la experiencia del grupo grande es parte fundamental e imprescindible para el entendimiento de sí mismo y de los comportamientos y dinámicas de este tipo de grupos en la vida cotidiana”.
Consiste en tres encuentros de 90 minutos de duración durante cada fin de semana en los que los integrantes del grupo se juntan con los de toda la experiencia formativa. El tema o temas de conversación siempre son libres predominando los aspectos sociales sobre los personales. El objetivo de esta experiencia es profundizar en la complejidad de la comunicación en contextos grandes y cómo afecta a los procesos de pensamiento y de participación; y constatar cómo, los procesos individuales no son ajenos a los grupales sean éstos en contextos grandes o pequeños. La experiencia de grupo grande es fundamental en ese aprendizaje emocional, para el entendimiento de sí mismo y de las dinámicas de éste tipo de grupos en la vida cotidiana. Las regresiones que se producen son intensas y profundas, por lo que difícilmente se darán en otro tipo de encuadres y posibilitan que las dificultades en los aspectos profundos de nuestra personalidad, sean entendibles y resolubles. Los fenómenos que ocurren son los mismos que ocurren en la vida cotidiana y en el seno de nuestras instituciones, por lo que este dispositivo permite reproducir y corroborar dichos fenómenos para analizarlos y entenderlos, en lugar de que permanezcan en el ámbito de lo inconsciente, manifestándose a través del sufrimiento y las actuaciones.
En palabras de Ayerra (1997) “aprender a soportar, en contextos contenedores y fiables, importantes niveles de angustia provocando situaciones parecidas a las que uno va a encontrarse en la práctica institucional para poder realizar una introspección personal y grupal de los mismos”, y por tanto es una forma de ayudar a los miembros a entender mejor el manejo de situaciones problemáticas “en contextos más amplios, institucionales y supra-institucionales”.

3.1.2.-Trabajo práctico-clínico (Reflexión de Tarea): En este espacio los alumnos presentan material proveniente de su propia actividad profesional para poder ser trabajada en estos espacios.
El grupo, en donde se ejemplifican los aspectos biopsicosociales del individuo, se postula como la recreación del espacio potencial que posibilita el juego y da pie a la posibilidad de diferenciar, de donde surge la integración, el re-aprendizaje y la maduración. Para Bleger (1986), “el proceso de aprendizaje funciona en el grupo como una verdadera mayéutica, no en el sentido de que todo consiste en sacar de cada uno lo que ya él tiene dentro de sí, sino en tanto el grupo crea sus objetivos y descubrimientos mediante una activación de lo que en cada ser humano hay de riqueza y experiencia, aún por el simple y mero hecho de vivir”.
Mediante el análisis del material presentado, se pretende que los integrantes del grupo “aprendan a pensar en una coparticipación del objeto de conocimiento, entendiendo que pensamiento y conocimiento no son hechos individuales sino producciones sociales” (Pichón-Riviere, 1997).

3.1.3. -Grupo de análisis de textos de teoría grupal: Se desarrolla a través de dos campos diferenciados. El primero pone el acento en la adquisición de las bases teóricas y adquiere dos formatos diferentes: durante el primer año se realiza una aproximación a los conceptos fundamentales para la adquisición de una base conceptual común mediante un espacio lectivo más academicista. A lo largo del segundo y tercer año de formación, se organizan los seminarios en los que se repasan las obras de algunos autores clásicos así como se trabajan textos de autores más contemporáneos. El objetivo que nos anima es el de facilitar que los alumnos conozcan lo más ampliamente posible el sostén teórico con el que se fundamenta la psicoterapia de grupo en general y la grupoanalitica en particular. El segundo campo se desarrolla a través del trabajo de fin de formación. Cada alumno ha de presentar al final de la experiencia un trabajo denominado Memoria del Máster que puede definirse como un trabajo de reflexión y recapitulación que, bajo el diseño de un proyecto grupal o de un análisis sobre temas grupales, muestra de forma ordenada, integrada, y suficientemente contrastada lo que el alumno ha aprendido e interiorizado durante todo el proceso de aprendizaje.

3.1.4.-Práctica en conducción de grupo: Los alumnos van a conducir su propio grupo una vez cada fin de semana. Este espacio ha sido incorporado hace dos años favoreciendo una doble experiencia. Por un lado, la práctica en la conducción en el propio contexto formativo y por otro lado, posibilita que emerjan aspectos de la dinámica grupal que no aparecen con tanta facilidad ante la presencia del conductor. El análisis de lo sucedido, de las dificultades o no que han ido apareciendo a lo largo de esta experiencia, nos permite ahondar en los fenómenos grupales y en aquellos que guardan relación con el desarrollo profesional de cada uno.

3.2.- La función del conductor.
Frecuentemente Foulkes (2007) metaforiza dicha función con la del “director de orquesta”. Probablemente en el contexto de la segunda guerra mundial, se muestra reticente a utilizar la palabra “líder”
Compara la función del conductor de grupo con la de un director de orquesta, éste no participa personalmente en la producción del sonido, pero su contribución es fundamental para su ejecución.
Según Foulkes (2005) el conductor debe situarse no sólo dentro y fuera del grupo, sino también dentro y fuera de sí mismo, al mismo tiempo, enseña al grupo a no ser conducido. Al abstenerse de dirigir, muestra al grupo lo que éste busca y espera de él. Evita los tópicos y las discusiones sistemáticas, permanece retirado, en la retaguardia lo que favorece que el grupo crezca y asuma responsabilidades, desarrollando espontaneidad.
El trabajo del conductor, será la permanente integración de todos y todo lo que surja en el propio grupo, siendo su principal ocupación la inclusión armoniosa de todos y de todo.
Siguiendo la idea de que en un grupo que no quepa uno sólo de sus participantes; será un grupo desintegrado y peligroso, ya que incluyendo al último, nos incluimos todos (Ayerra, 2008).

3.3.-La función del observador.
A cada grupo se le asigna un observador elegido entre aquellos alumnos que han finalizado su formación al menos dos cursos antes y han solicitado esta oportunidad.
En la formación, se concibe como una evolución lógica, que una vez finalizado el máster, aquellos alumnos que lo soliciten, puedan participar desde otro lugar, como miembro observador del equipo continuando así el aprendizaje.
En el proceso formativo, Harold I. Kaplan (1996), citan sobre la observación “la observación de grupos permite que los terapeutas más expertos expongan sus modos de abordaje, talentos y debilidades a los principiantes” Es por tanto la continuidad del aprendizaje y del propio proceso terapéutico del alumno, que facilita la transición de estudiante a terapeuta.
Foulkes y Anthony (2007), plantean sobre el observador “se sitúa en el círculo, cara a cara con los otros miembros, es por tanto un observador participante”. En tanto que sin voz, es el depositario de lo silenciado en el grupo. Representa la comunicación no verbal ligada al preconsciente, susceptible de consciencia pero sometido a censura. En muchos momentos puede ser el depositario de la trasferencia negativa y de los aspectos paranoides del grupo,
En este sentido, las proyecciones masivas que se depositaban sobre el observador silencioso, generaban altos niveles de ansiedad, que en ocasiones obstaculizaban la propia función de observar, por lo que se consideró más adecuado concebir dicho rol como un observador participante.
En consecuencia se consideró un cambio en la propia función, pasando de ser un observador silencioso a incorporarse con voz desde hace cuatro años.
En esa transformación hacia una experiencia más evolucionada y compleja, incluimos la figura del “observador con voz” dentro del propio grupo, favoreciendo así que los elementos preconscientes puedan ser explicitados.
Con el transcurrir del tiempo, la evolución de la propia matriz del equipo terapéutico, con un mayor grado de madurez y confianza, posibilitó la inclusión del observador con voz lo que redunda en un trabajo más integrador.

3.4.- Supervisión de las experiencias.

3.4.1.- Supervisor docente.
La función de supervisor (psicoterapeuta externo) ha sido una función habitual en la práctica clínica de los psicoterapeutas psicoanalíticos. El supervisor al no estar comprometido emocionalmente con la situación le permite una distancia para poder hacer aportaciones al supervisado, aportaciones que a éste por su contenido emocional le es difícil de ver, sus estomas o lados ocultos.
Al supervisor se le presupone una mayor experiencia, personal y técnica, que le permite realizar aportaciones al supervisado en aspectos relacionados con la técnica, el encuadre y dinámicas grupales e individuales observadas, momento evolutivo del grupo, etc.
En nuestra experiencia formativa, se introduce la figura de supervisión docente. Su función requiere una mayor complejidad, ya que además de recibir el relato, en determinados momentos se suma a la situación grupal, para ver in situ trabajar a los conductores y a todo el equipo.
El supervisor docente obtiene información directa de la situación, mucho más rica que el relato que cualquier psicoterapeuta pueda hacer por el sesgo de su subjetividad. Al mantener la distancia, no está comprometido en la situación emocional, rompiendo la circularidad e introduciendo una variable que genera cambio y permite al equipo cuestionarse aspectos de la propia experiencia que escapan a su percepción.
Por otra parte el supervisor docente al ser objeto de trasferencia idealizada por parte del grupo, permite que el conductor del grupo pequeño pueda cobrar distancia, y ver como el grupo interactúa con el supervisor objeto de idealización, dándole claves del funcionamiento habitual del grupo con él mismo, sólo que en una distancia que le permita ver más nítidamente los acontecimientos.
En las reuniones post-grupos, al tener información que proporcionan los conductores de los diferentes grupos, le permite aportar un análisis no sólo de los procesos grupales, sino también del funcionamiento del equipo como grupo, con sus propias dinámicas y situaciones conflictuales.

3.4.2.-Supervisor coordinador.
La evaluación continua de todo el proceso formativo, a lo largo de los ocho fines de semana por curso, es realizada por el director de la experiencia en función de supervisor coordinador.
Creemos que es indispensable para el buen funcionamiento de un programa, que el coordinador asista a los diferentes espacios formativos que componen los bloques, teniendo una visión integral de la experiencia, favoreciendo una “intervisión” (Guimón (2003) entre los conductores de los grupos.

3.4.3.-Persona en frontera.
Ocasionalmente, durante el curso se invita a un profesional ajeno a nuestro entorno y que por su desarrollo teórico y clínico puede enriquecer al conjunto de la experiencia formativa. En éste caso, como Invitado Institucional, se le pide que haga la exposición de un tema relacionado con alguno de los contenidos del programa del máster. A la vez que se le invita a participar en los distintos espacios a lo largo del fin de semana.
En otras ocasiones, el profesional a quien invitamos sólo participa como observador en todos los espacios del fin de semana. Su carácter itinerante, le da la potestad de conocer toda la experiencia al tiempo que permanece fuera al no formar parte del equipo de profesionales, constituyéndose como persona en frontera. Por tanto participará en las reuniones de equipo, en los grupos grandes y pequeños, en los grupos de teoría y en los de reflexión de tarea. Puede estar como observador, o puede intervenir cuando así lo estime necesario.
La asistencia de un profesional externo a la experiencia en cada uno de los espacios, con la posibilidad de poder expresar su opinión sobre el proceso grupal, podría dar lugar al rechazo, la inhibición, sentimiento de extrañeza, suspicacia. La experiencia ha mostrado que ninguno de estos factores aparecen, y si aparecen son analizados y elaborados por los diferentes grupos. Según una persona-frontera (López, 2014) “comprobé con qué facilidad la matriz y la cohesión grupal diluía lo extraño. En seguida, sentí que formaba parte de cada grupo por el que pasé… nunca había experimentado un efecto tan inmediato, que conviertía al extraño en propio y me permitía participar libre y espontáneamente….. es fascinante entrar en la experiencia y comprobar sin argumentos, sin conocimiento previo, el nivel de cada grupo, su dinámica y su interrelación con el todo …considero esta figura fundamental..”.
Esta persona al final entregará un informe con lo observado. Informe que nos permitirá tener una evaluación externa de la experiencia del fin de semana y aportarnos un feed-back que garantiza un cuestionamiento permanente de la experiencia.

4.-METODOLOGÍA
Formato en bloques semanales. Cada bloque consta de los siguientes espacios:
 6 sesiones de grupo vivencial (Grupo Pequeño), con una duración de 90 minutos cada sesión.
 3 sesiones de grupo vivencial (Grupo Grande), con una duración de 90 minutos cada sesión.
 2 sesiones de Trabajo práctico-clínico (Reflexión de Tarea) con una duración de 75 minutos cada una.
 2 sesiones de Análisis de textos de teoría grupal con una duración de 75 minutos.
 Cada grupo está conducido por un docente y un observador.
Tras cada sesión el equipo reflexiona y analiza las dinámicas ocurridas en cada una de las actividades. Este espacio permite la comprensión y elaboración de los fenómenos que se han dado en cada espacio, con el fin de poder comprender las características de la matriz que va configurando cada grupo, que emergerán en el espacio de grupo grande.
Esto permite tener una comprensión del individuo en su grupo familiar (grupo pequeño), en su grupo profesional (Reflexión de tarea, y espacio de teoría) y en lo social (grupo grande).
En todos los espacios el encuadre, es con los miembros del grupo sentados en círculo representando simbólicamente una matriz inter-relacional, es una situación mayormente no estructurada en la que se descubre la libre discusión flotante que tiene lugar en su conjunto entre los miembros del grupo como equivalente a la asociación libre psicoanalítica, que Foulkes (2005) denominó discusión libre flotante.
El supervisor docente asiste a cuatro bloques por curso.
La persona frontera asiste a un solo bloque por curso.

5.- CONCLUSIONES.
El programa en colaboración con la Universidad de Deusto, bajo el formato de máster, aúna los estrictos criterios académicos y clínicos para la formación de psicoterapeutas grupales.
Con este trabajo se pretende mostrar que el máster es un eficaz programa de formación en psicoterapia de grupo, así lo acreditan los 450 alumnos que han pasado por la experiencia con un índice de abandono del 10%.
Para valorar las expectativas la esperada y la real, tanto de los alumnos como de los miembros del equipo, durante el curso 2009-2011, se utilizó la Escala de evaluación de Atmosfera de R.H. Moos. El trabajo (Sunyer, 2011), mostraba un alto grado de satisfacción en la mayoría de aspectos que constituyen la atmósfera grupal.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ayerra, J., M. (1997). Grupo Grande. Boletín APAG, 7, 28-45.
Ayerra, J.,M. (2008) Cultura y Matriz Grupal. Revista de Psicoterapia Analítica Grupal, 3.
Ayerra, J., M. (2013). El Grupo Grande fuente de provocación y de evocación. Teoría y práctica Grupoanalítica, 3.
Bion, W.R. (1980). Experiencias en Grupos. Buenos Aires: Paidós.
Bleger, J. (1997). Temas de Psicología –Entrevista y Grupos- . Buenos Aires: Nueva Visión.
Campos, J. (1989). La formación en Psicoterapia de Grupo y Psicodrama. Barcelona: Argot.
Foulkes, S., H. y Anthony, E.,S. (2005). Introducción a la Psicoterapia de grupo. Barcelona: Cegaop Press.
Foulkes, S., H. y Anthony, E.,S. (2007). Psicoterapia de Grupo. Un enfoque grupoanalítico. Barcelona: Cegaop Press.
Guimón, J. (2003). Manual de Terapias de Grupo. Tipos, modelos y programas. Madrid: Biblioteca Nueva.
Guimón, J. (2010). La Fundación OMIE y la formación en Psicoterapia Analítica Grupal. Teoría y práctica Grupoanalítica, 1.
Kaplan, H., K. y Sadock, B., J.(1996). Terapia de Grupo. Madrid: Ed. Panamericana.
López, M., I. (2014). Comunicación personal. Barcelona
Pichón-Riviere, E. (1997. El proceso grupal. Buenos Aires: Nueva Visión..
Sunyer, J.,M. (2011). Valoración de la atmósfera grupal en un curso de psicoterapia de grupo. Teoría y práctica Grupoanalítica, 1- 2.