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Boletín Nº 12

Boletín N° 12

Noviembre 1998

SUMARIO

DISCURSO DE BIENVENIDA

Burgos. 20 y 21 de noviembre de 1998

VI JORNADAS DE LA ASOCIACIóN DE PSICOTERAPIA ANALíTICA GRUPAL “PSICOTERAPIA DE GRUPO Y PSIQUIATRíA: UN LUGAR DE ENCUENTRO”

Cuando propusimos a la APAG organizar en Burgos las VI Jornadas, precisamente en la clausura de las anteriores en San Sebastián, a pie de pincho y copa de vino, ni remotamente sabíamos el tema a plantear en ellas. Fue un simple ofrecimiento, una invitación cordial, nacido probablemente de la ilusión de veros en Burgos siquiera una vez en la vida, tras tantos años de ir detrás de vosotros a todos lados (Bilbao, Barcelona…).

Todo el Equipo de Toxicomanías de Cruz Roja de Burgos se puso a vuestra disposición, algunos aún sin conoceros. Contábamos también con el respaldo incondicional desde Bilbao y Barcelona (José Luis López Atienza, Miquel Sunyer…), en concordancia con lo acordado para este tipo de jornadas en la Asamblea General de la APAG del año pasado en San Sebastián, lo cual agradecimos sobremanera.

Pero ¡Tate!, ¿De qué íbamos a hablar? ¿Cuál sería el tema de las VI Jornadas, que tuviera la suficiente envergadura y actualidad para atraeros? ¿De qué manera podríamos aprovecharlas también para que en Burgos se hiciera una presentación oficial de lo que es la Psicoterapia Analítica Grupal?

No tuvimos que pensar mucho, esa es la verdad. El necesario encuentro entre la terapia grupoanalítica y la psiquiatría convencional parece estar muy presente en nosotros porque enseguida surgió la idea. Es una de estas cosas que uno lleva dentro cociéndose durante años y que se va abriendo paso, casi con urgencia, hasta conseguir salir a la luz. Estamos acostumbrados a ver cómo se sonríen algunos cuando aparece el tema de las terapias grupales o lo psicoanalítico, como si pensaran: “¡Pobres, qué cosas se creen!” También nos sorprende ver cómo muchos colegas ponen una fe casi ciega ( o al menos excluyente) en la Farmacoterapia, adoptando una actitud reduccionista, y suponiendo que toda etiopatogenia y todo proceso terapéutico se basa única y exclusivamente en el estado de los neurotransmisores.

A la directiva de la APAG le gustó el tema, y cuando José Luis López Atienza me propuso por teléfono algunos posibles lemas que recogieran la idea planteada, coincidimos palabra por palabra: “Psicoterapia de grupo y Psiquiatría: un lugar de encuentro”. Pero, ay, ¿Cómo va a caer entre los psiquiatras con quienes nos relacionamos y que pretendemos que asistan a las jornadas, que hablemos de un tema que ellos nos han propuesto, a quienes quizá no interese, o que incluso pueda molestar a algunos? Decidimos que era suficiente con que nos interesara a nosotros este encuentro de conceptos entre ambas líneas de trabajo y la necesidad de integrar lo biológico con lo grupal. Además, a nadie debiera molestar lo que no pretende ofender, así que seguimos adelante asumiendo el reto y riesgo que supone todo aquello que se emprende.

Nos pusimos a trabajar creyendo que la estrategia más adecuada para hacer las jornadas atractivas a los profesionales de Burgos era invitar como ponentes a quienes tuvieran el peso específico y el reconocimiento profesional suficientes para poder despejar de algunas cabezas la idea de que estas cosas del Grupoanálisis y la Terapia Grupal son para esos chicos que no tienen otra cosa mejor que hacer y que no entienden mucho de neuronas. Nos sentimos orgullosos de la cantidad de nombres que iban apareciendo como posibles ponentes, viendo que nos encontramos en una asociación de envergadura científica que, aunque pequeña en número de socios, tiene la capacidad parea exponer su trabajo con rigor y para plantearse el futuro con ilusión. La decisión final quedaba ahora condicionada a que en Burgos se conociera a los ponentes al menos por referencia. Y, qué caramba, nos lanzamos a por dos de los pioneros del Grupoanálisis en España: el Profesor José Guimón y el Profesor Luis Yllá. Pusimos a trabajar a nuestros hombres de la APAG en Bilbao, y la respuesta que recibimos fue que ambos estaban encantados de asistir a las jornadas, lo que confirmaron al Comité Organizador en sendas conversaciones telefónicas.

Al cabo de unos meses el Profesor José Guimón anunció que le sería imposible venir por esas fechas y volvimos a barajar nombres, dándonos cuenta de que ninguno de ellos era el repuesto de nadie (¡Tenemos tanto y tan bueno!). Como Pilar Duro trabaja en un Servicio de Psiquiatría en Barcelona, cuyo jefe: el Profesor Miquel Casas Brugué, mostraba una especial deferencia por la Terapia Analítica Grupal (realizó el curso de experto en Bilbao), se nos ocurrió que aunque no fuera miembro de la APAG ni llevara personalmente grupos, sería el ponente idóneo para el objetivo de las jornadas. En efecto, podría exponer cómo se fue desarrollando en él y su equipo la idea de contar con grupos de terapia, por qué vio esa necesidad, y cómo se fueron articulando la inercia del trabajo de un servicio de psiquiatría hospitalario con los conceptos grupoanalíticos.

Tendríamos así dos visiones diferentes pero perfectamente conjuntadas: por un lado, el Profesor Luis Yllá nos hablaría desde los orígenes del Grupoanálisis en España, de cómo se fueron abriendo paso sus planteamientos en medio de la Psiquiatría convencional y por qué, y por el otro, el Profesor Miquel Casas nos explicaría cómo, una vez desarrollado, el Grupoanálisis tiene cabida en un servicio de salud mental moderno e inquieto.

Con el plato fuerte servido, sabíamos que podíamos contar con la disponibilidad de tantos y tan buenos conductores de grupos grandes y pequeños como hay entre vosotros con tan sólo solicitároslo. Lo demás ha sido moverse por las instituciones burgalesas, francamente hospitalarias para recibiros, e ir atando los cabos para que a las VI Jornadas de la APAG no les falte de nada y que vuestra estancia en Burgos sea, además de nutritiva en lo profesional, lo más agradable posible.

Os damos nuevamente nuestra más cordial bienvenida.

El Comité Organizador de las VI Jornadas de la APAG. Burgos. Noviembre 1998